jueves, 23 de febrero de 2006

Si hay a la fuerza un apagón

Mientras ponía orden en la cámara, el teniente coronel Antonio Tejero Molina dio la siguiente orden a sus subordinados: Si hay a la fuerza un apagón, disparen sobre cualquier bulto que les roce las piernas. En ese momento de involuntario lirismo, el teniente coronel acuñó la más brillante y precisa definición del término golpe de estado.
Cada aniversario del benemérito esperpento, ante la imagen me sorprende una misma sensación de extrañeza radical. No tiene nada que ver con la memoria, porque uno estaba modelando plastilina en la guardería, felizmente ajeno a los terribles sucesos que mantenían a los adultos en vela, pegados al transistor y arrugando una colilla tras otra en los ceniceros. Se trata más bien de cierto aura de irrealidad, como si el episodio hubiera tenido lugar en una dimensión paralela. Desde ella puede trazarse una siniestra línea de fuga e imaginar una alternativa histórica distópica: una obra de Valle-Inclán en manos de Los Morancos, para más señas. Pero las posibilidades novelescas no hacen sino subrayar la incapacidad -al menos la mía- para integrar el episodio en cualquier relato reconocible y familiar de la historia reciente del país. Y como al mismo tiempo sé -sin perjuicio de esa persistente extrañeza- que el episodio que tuvo lugar, se me ocurre que a lo mejor lo que falla, lo que no está en su sitio, es el otro término de la comparación, esto es, ese relato reconocible y familiar de la historia reciente del país. Manuel Vázquez Montalbán describía su versión más extendida como el relato de "un breve período de sobremesas en el que un rey bueno y cuatro políticos honrados llegaron a la reconciliación nacional, a cambio de que nadie perdiera un duro, ni se tirara la memoria histórica por la cabeza". Quizá preguntando todo lo que siempre quisimos saber sobre la transición y nunca nos atrevimos a preguntar descubrimos que ésta no se parece tanto a aquella fábula edulcorada, y que ciertos sectores -que aún tienen herederos intelectuales- no estuvieron tan lejos, antes y después del 23-F, de conseguir forzar un apagón.

ACTUALIZACIÓN DEL 5 DE MARZO: A lo mejor uno es demasiado joven y no ha entendido nada. En tal caso, dejemos hablar a los mayores.

No hay comentarios: